Hola soy Mario
(Continuación de nuestro encuentro con Alma )
Después de que por cuestiones de trabajo, Alex no pudo acompañar.
Alma y yo nos fuimos a el Hotel. Dónde era tanta nuestra pasión y ganas de consumar nuestros deseos.
Después de haber tenido sexo.
Nos quedamos dormidos. Y abrazados tiernamente.
Paso tal vez un un buen rato para reaccionar.
Abrí los ojos y lo primero que ví fue el cuerpo desnudo y sensual de Alma.
Con esas formas tan eróticas de sus hermosas tetas y esas piernas torneadas.
Recorrí la mirada todo su cuerpo con dulcera.
Estaba facinado, mientras ella seguía dormida.
Esto me fue excitando y comencé a besarle sus pies y poco a poco fuí saboreando sus piernas hasta llegar a su entrepierna q tenía un olor a su sexo.
Olía riquísimo,
Le fuí separando poco a poco sus piernas hasta llegar con mi boca hasta su linda y palpitante vagina de color rosado con unos labios grandes q invitaban a ser poseídos a besos.
Empecé a besarlos lentamente y a pasar mi lengua saboreando su humedad.
Alma empezó a reaccionar y a moverse poco a poco
Se veía q disfrutaba el momento.
Fuí aumentando la intensidad de mis mamadas y mi lengua buscaba desesperadamente sus labios interiores y su clítoris el cual ya estaba grande.
Alma solo gemía y me decía q continuará con sus manos tomaba mí cabeza y me la hundia para q no me quitará. Eso me estaba calentando demasiado.
Mientras mis manos recorrían su anatomía, su vientre y sus grandes tetas.
Era una escena muy caliente.
Poco a poco fuí subiendo mis besos hasta llegar a esos pechos fantasticos.
Los bese, los mame y chupe riquísimo. Mis manos ya estaban acariciando su mojada panocha. Q pedía ya ser poseída.
Besaba su cuello , sus oídos
Su boca con una pasión.
Nuestras lenguas se buscaban y saboreaban.
Mi verga ya buscaba esa hermosa gruta del amor.
No fue necesario guiarlo.
Solo encontró ese Hermosa y húmeda vagina.
Alma subió sus piernas a mi hombros y poco a poco se fue hundiendo y perdiendo en esa pañocha q transmitía calor.
Alma estaba perdida, con una mirada de placer. Estába gozando.
Y ambos nos estremecíamos de sentir nuestros sexos rozar.
Poco a poco fuimos siendo más intensos y yo metía y sacaba la verga de la pañocha de Alma.
Me decía más duro Papi.
Yo disfrutaba ver cómo brincaban esas tetas, en cada metida q le daba.
Alma empezó a b
Gritar y gemir
Decía que ya ni podía aguantar y empezó a estremecerse alcanzando un rico Orgasmo. Yo al sentir como se contraía su pañocha.
Empecé a bombear más rápido acabando casi al mismo tiempo.
Fue una sensación maravillosa.
Nos vimos a los ojos y nos besamos tiernamente.
No necesitábamos decirnos lo q sentíamos.
Ese día era solo nuestro y apenas empezaba.
Después de que por cuestiones de trabajo, Alex no pudo acompañar.
Alma y yo nos fuimos a el Hotel. Dónde era tanta nuestra pasión y ganas de consumar nuestros deseos.
Después de haber tenido sexo.
Nos quedamos dormidos. Y abrazados tiernamente.
Paso tal vez un un buen rato para reaccionar.
Abrí los ojos y lo primero que ví fue el cuerpo desnudo y sensual de Alma.
Con esas formas tan eróticas de sus hermosas tetas y esas piernas torneadas.
Recorrí la mirada todo su cuerpo con dulcera.
Estaba facinado, mientras ella seguía dormida.
Esto me fue excitando y comencé a besarle sus pies y poco a poco fuí saboreando sus piernas hasta llegar a su entrepierna q tenía un olor a su sexo.
Olía riquísimo,
Le fuí separando poco a poco sus piernas hasta llegar con mi boca hasta su linda y palpitante vagina de color rosado con unos labios grandes q invitaban a ser poseídos a besos.
Empecé a besarlos lentamente y a pasar mi lengua saboreando su humedad.
Alma empezó a reaccionar y a moverse poco a poco
Se veía q disfrutaba el momento.
Fuí aumentando la intensidad de mis mamadas y mi lengua buscaba desesperadamente sus labios interiores y su clítoris el cual ya estaba grande.
Alma solo gemía y me decía q continuará con sus manos tomaba mí cabeza y me la hundia para q no me quitará. Eso me estaba calentando demasiado.
Mientras mis manos recorrían su anatomía, su vientre y sus grandes tetas.
Era una escena muy caliente.
Poco a poco fuí subiendo mis besos hasta llegar a esos pechos fantasticos.
Los bese, los mame y chupe riquísimo. Mis manos ya estaban acariciando su mojada panocha. Q pedía ya ser poseída.
Besaba su cuello , sus oídos
Su boca con una pasión.
Nuestras lenguas se buscaban y saboreaban.
Mi verga ya buscaba esa hermosa gruta del amor.
No fue necesario guiarlo.
Solo encontró ese Hermosa y húmeda vagina.
Alma subió sus piernas a mi hombros y poco a poco se fue hundiendo y perdiendo en esa pañocha q transmitía calor.
Alma estaba perdida, con una mirada de placer. Estába gozando.
Y ambos nos estremecíamos de sentir nuestros sexos rozar.
Poco a poco fuimos siendo más intensos y yo metía y sacaba la verga de la pañocha de Alma.
Me decía más duro Papi.
Yo disfrutaba ver cómo brincaban esas tetas, en cada metida q le daba.
Alma empezó a b
Gritar y gemir
Decía que ya ni podía aguantar y empezó a estremecerse alcanzando un rico Orgasmo. Yo al sentir como se contraía su pañocha.
Empecé a bombear más rápido acabando casi al mismo tiempo.
Fue una sensación maravillosa.
Nos vimos a los ojos y nos besamos tiernamente.
No necesitábamos decirnos lo q sentíamos.
Ese día era solo nuestro y apenas empezaba.
(Continuación de nuestro encuentro con Alma )
Después de que por cuestiones de trabajo, Alex no pudo acompañar.
Alma y yo nos fuimos a el Hotel. Dónde era tanta nuestra pasión y ganas de consumar nuestros deseos.
Después de haber tenido sexo.
Nos quedamos dormidos. Y abrazados tiernamente.
Paso tal vez un un buen rato para reaccionar.
Abrí los ojos y lo primero que ví fue el cuerpo desnudo y sensual de Alma.
Con esas formas tan eróticas de sus hermosas tetas y esas piernas torneadas.
Recorrí la mirada todo su cuerpo con dulcera.
Estaba facinado, mientras ella seguía dormida.
Esto me fue excitando y comencé a besarle sus pies y poco a poco fuí saboreando sus piernas hasta llegar a su entrepierna q tenía un olor a su sexo.
Olía riquísimo,
Le fuí separando poco a poco sus piernas hasta llegar con mi boca hasta su linda y palpitante vagina de color rosado con unos labios grandes q invitaban a ser poseídos a besos.
Empecé a besarlos lentamente y a pasar mi lengua saboreando su humedad.
Alma empezó a reaccionar y a moverse poco a poco
Se veía q disfrutaba el momento.
Fuí aumentando la intensidad de mis mamadas y mi lengua buscaba desesperadamente sus labios interiores y su clítoris el cual ya estaba grande.
Alma solo gemía y me decía q continuará con sus manos tomaba mí cabeza y me la hundia para q no me quitará. Eso me estaba calentando demasiado.
Mientras mis manos recorrían su anatomía, su vientre y sus grandes tetas.
Era una escena muy caliente.
Poco a poco fuí subiendo mis besos hasta llegar a esos pechos fantasticos.
Los bese, los mame y chupe riquísimo. Mis manos ya estaban acariciando su mojada panocha. Q pedía ya ser poseída.
Besaba su cuello , sus oídos
Su boca con una pasión.
Nuestras lenguas se buscaban y saboreaban.
Mi verga ya buscaba esa hermosa gruta del amor.
No fue necesario guiarlo.
Solo encontró ese Hermosa y húmeda vagina.
Alma subió sus piernas a mi hombros y poco a poco se fue hundiendo y perdiendo en esa pañocha q transmitía calor.
Alma estaba perdida, con una mirada de placer. Estába gozando.
Y ambos nos estremecíamos de sentir nuestros sexos rozar.
Poco a poco fuimos siendo más intensos y yo metía y sacaba la verga de la pañocha de Alma.
Me decía más duro Papi.
Yo disfrutaba ver cómo brincaban esas tetas, en cada metida q le daba.
Alma empezó a b
Gritar y gemir
Decía que ya ni podía aguantar y empezó a estremecerse alcanzando un rico Orgasmo. Yo al sentir como se contraía su pañocha.
Empecé a bombear más rápido acabando casi al mismo tiempo.
Fue una sensación maravillosa.
Nos vimos a los ojos y nos besamos tiernamente.
No necesitábamos decirnos lo q sentíamos.
Ese día era solo nuestro y apenas empezaba.
Después de que por cuestiones de trabajo, Alex no pudo acompañar.
Alma y yo nos fuimos a el Hotel. Dónde era tanta nuestra pasión y ganas de consumar nuestros deseos.
Después de haber tenido sexo.
Nos quedamos dormidos. Y abrazados tiernamente.
Paso tal vez un un buen rato para reaccionar.
Abrí los ojos y lo primero que ví fue el cuerpo desnudo y sensual de Alma.
Con esas formas tan eróticas de sus hermosas tetas y esas piernas torneadas.
Recorrí la mirada todo su cuerpo con dulcera.
Estaba facinado, mientras ella seguía dormida.
Esto me fue excitando y comencé a besarle sus pies y poco a poco fuí saboreando sus piernas hasta llegar a su entrepierna q tenía un olor a su sexo.
Olía riquísimo,
Le fuí separando poco a poco sus piernas hasta llegar con mi boca hasta su linda y palpitante vagina de color rosado con unos labios grandes q invitaban a ser poseídos a besos.
Empecé a besarlos lentamente y a pasar mi lengua saboreando su humedad.
Alma empezó a reaccionar y a moverse poco a poco
Se veía q disfrutaba el momento.
Fuí aumentando la intensidad de mis mamadas y mi lengua buscaba desesperadamente sus labios interiores y su clítoris el cual ya estaba grande.
Alma solo gemía y me decía q continuará con sus manos tomaba mí cabeza y me la hundia para q no me quitará. Eso me estaba calentando demasiado.
Mientras mis manos recorrían su anatomía, su vientre y sus grandes tetas.
Era una escena muy caliente.
Poco a poco fuí subiendo mis besos hasta llegar a esos pechos fantasticos.
Los bese, los mame y chupe riquísimo. Mis manos ya estaban acariciando su mojada panocha. Q pedía ya ser poseída.
Besaba su cuello , sus oídos
Su boca con una pasión.
Nuestras lenguas se buscaban y saboreaban.
Mi verga ya buscaba esa hermosa gruta del amor.
No fue necesario guiarlo.
Solo encontró ese Hermosa y húmeda vagina.
Alma subió sus piernas a mi hombros y poco a poco se fue hundiendo y perdiendo en esa pañocha q transmitía calor.
Alma estaba perdida, con una mirada de placer. Estába gozando.
Y ambos nos estremecíamos de sentir nuestros sexos rozar.
Poco a poco fuimos siendo más intensos y yo metía y sacaba la verga de la pañocha de Alma.
Me decía más duro Papi.
Yo disfrutaba ver cómo brincaban esas tetas, en cada metida q le daba.
Alma empezó a b
Gritar y gemir
Decía que ya ni podía aguantar y empezó a estremecerse alcanzando un rico Orgasmo. Yo al sentir como se contraía su pañocha.
Empecé a bombear más rápido acabando casi al mismo tiempo.
Fue una sensación maravillosa.
Nos vimos a los ojos y nos besamos tiernamente.
No necesitábamos decirnos lo q sentíamos.
Ese día era solo nuestro y apenas empezaba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario